En la introducción de este artículo se nos
presenta las matemáticas como algo imprescindible para entender lo que nos
rodea y poder resolver situaciones de la vida cotidiana.
Nuestra relación con las
matemáticas aparece desde que somos niños y esta relación se establece en
contextos de la vida real.
Las matemáticas implican utilizar
una gran variedad de habilidades entre ellas están la de razonar, probar, imaginar,
descubrir…
Principales características del pensamiento infantil
De entrada el niño no tiene la
necesidad de usar la lógica en sus respuestas y se centra siempre en su propia
perspectiva de las cosas. El niño es capaz de relacionar un hecho con otro sin
que realmente haya una relación lógica entre ambos. Es en las relaciones
sociales cuando va sintiendo la necesidad de usar la objetividad. Tampoco es
capaz de percibir mediante qué proceso ha llegado al punto final desde un
determinado punto de partida.
Otra de las características del
pensamiento infantil seria que el niño no distingue muy bien entre realidad y fantasía
y por otro lado tiende a concretar cualquier idea abstracta que se le pueda
presentar centrándose siempre en un aspecto de la realidad.
v Aplicación práctica de las matemáticas
En la práctica escolar
concretamos el currículo matemático mediante la realización de una serie de
actividades y la utilización de recursos.
En los que a los recursos
educativos se refiere se considera que son facilitadores del
aprendizaje y estos están relacionados con estrategias, procedimientos y
materiales.
Las estrategias nos permiten crear en el alumno una disposición favorable
hacia las matemáticas.
Aquí encontramos que mediante la motivación logramos hacer
atractivo el aprendizaje y para ellos conviene crear una ambientación adecuada
y esforzarse en conectar con los intereses del niño siendo especialmente
importante la organización del aula.
Por otro lado los juegos son
importantes por sus amplias posibilidades y su aplicación en los distintos procedimientos.
Entre estos procedimientos usamos la intuición, concretándola en experiencias.
Además usamos la comparación que nos permite distinguir entre lo esencial y lo
secundario.Finalmente usamos la inducción
que va desde lo particular a lo general y la deducción que sería el mecanismo
opuesto.
Dentro de los recursos educativos
hay que hablar también de los materiales
y estos se pueden clasificar en estructurales y no estructurales.
Cuando hablamos de materiales
estructurales nos referimos a aquellos más específicos destinados a la adquisición
de algún tipo concreto de conocimiento.
Existe una gran variedad de
materiales estructurales que se usan por ejemplo para comparaciones,
aprendizaje del cálculo, desarrollo sensorial y numérico, clasificaciones,
ordenaciones, composiciones, secuencias temporales, iniciación a las medidas, juegos
que introducen las normas de juegos de adultos y que se relacionan con nociones
matemáticas, elaboración de figuras y también materiales relacionados con el
mundo de la informática.
Por otro lado tenemos el uso de
materiales no estructurados que se caracterizan por no ser exclusivo de los
aprendizajes matemáticos y si son, sin embargo, de uso familiar del niño. Estos
materiales son continuos (los que no se pueden contar como por ejemplo el agua,
la arena…) y discontinuos(los que se pueden contar como las bolas, los lápices…).
Tanto los materiales estructurales
como los no estructurados deben ser claros, deben ser novedosos para el niño,
deben tener la posibilidad de graduar la dificultad y deben también ayudar a
conseguir los objetivos didácticos y ser fáciles en su uso.
Otro elemento de la aplicación práctica
de las matemáticas son las actividades.
La propuesta de actividades gira
en torno a los objetivos generales con contenidos propios de la materia
encaminados a un desarrollo del aprendizaje y es una decisión a adoptar por el equipo
docente.
Es importante que estas actividades
estén vinculadas al resto de los ámbitos y que partan de los conocimientos
previos del niño. También es importante que las actividades estén conectadas
con la vida cotidiana y que fomenten la iniciativa personal, la imaginación y
el trabajo cooperativo integrando siempre los distintos aspectos del
desarrollo.
Las actividades pueden englobarse
en 4 grupos que serían: actividades de observación, actividades de experimentación-vivenciación, actividades de reflexión y verbalización, actividades gráficas-simbólicas.
Es muy importante estas actividades esten conectadas con su vida cotidiana como por ejemplo:
- · Localización de mi calle en un mapa, mi dirección
- · Ordenar objetos por tamaño, formas o colores
- · Elaborar una lista con precios de alimentos
- · Comparar libros o cuentos
- · Crear familia de animales. Agrupar y comparar
También en el aula se realizan
actividades que se pueden relacionar con el trabajo matemático como por
ejemplo:
- · Los listados ¿Cuántos han venido? ¿Cuántos se quedan a comedor?
- · Cada niño cuelga su abrigo en su percha, sus trabajos en el cajón
- · En la asamblea: sorteos, votaciones, cargos rotativos
- · Escritura de la fecha, el tiempo, calendario
Como conclusión se expone que el
lenguaje matemático es fundamental en todo tipo de actuaciones con los niños y
niñas. Posibilitan el proporcionar los medios para un razonamiento lógico ante diversas experiencias y hace posible el encontrar una explicación lógica a
todo aquello que ocurre y no comprenden. Esto es tremendamente útil ya que les
ayuda a enfrentarse a la vida y el comprobar como el aprendizaje es algo aplicable
a su vida diaria resulta algo motivador.